Una metáfora del apetito insaciable que lleva a la autodestrucción

“Erisicton era un protegido de Démeter y la diosa no tenia un lugar más querido que el hermoso bosque de árboles espesos en qe crecian solo para ella pinos, grandes olmos ,perales y manzanos.

Pero Ericsiton tuvo una extraña idea :con veinte compañeros, llevando hachas y destrales, corrió hacia el bosque de Démeter ,pues quería talar los hermosos árboles para construir la cubierta de una estancia en la que día tras días ,ofrecería a sus amigos unos banquetes deliciosos hasta la saciedad. En contrapartida ,Démeter hizo nacer en Ericsiton un apetito ansioso, enorme, un fuego que lo consumía. Cuanto más comía más hambre tenía. Calímaco explica, que a los padres les daba verguenza dejar que su hijo fuera a reuniones y banquetes .Durante ese tiempo, Ericsiton, en lo más profundo del palacio se pasaba el día sentado a la mesa, devorando y devorando sin cesar. Su estómago era un pozo sin fondo en el que se hundían ,sin reportar ningún beneficio todos los alimentos .Cuando se lo hubo comido todo, ruedas del gran carro, el caballo de batalla, hasta la gata que comía los ratones, la mandíbula del hambriento quería otra presa. A mordiscos, Ericsiton se puso a desgarrar sus propios miembros…”(A puntadas , Cuadernos de Mitología Griega y Psicología Arquetipal de Magaly Villalobos)

¿Metáfora de nuestra sed de objetos y consumo desaforado ?La destrucción de la naturaleza por la codicia y la insatisfacción profunda que imparable lleva a la propia autodevoración . Hemos cambiado el disfrute de los espacios naturales ,de los árboles y manantiales por lo inerte que jamás podrá nutrirnos . ¿Podremos dar marcha atrás a esta civilización suicida o ya es demasiado tarde ?